Tag Archive: adolescencia


¿Esperanza?

mujer-pensandoEmilia se cansó de esperarlo… Le juró una y mil veces que llegaría, que no temiera. Juntos harían realidad los sueños de los que tanto hablaron desde la distancia. Juntos limarían las diferencias que a veces eran culpables de las disputas. Juntos programarían el futuro incierto que querían firme.

Emilia al inicio fue muy incrédula. No creía en sus palabras ni halagos, en los trucos de encanto, pero poco a poco lo fue conociendo – bueno creyó conocerlo- y fue cediendo espacio al sentimiento. Los contrastes se fueron fundiendo en un solo color y aunque a veces se escapa un destello de gris, enseguida era pintado por una disculpa convincente.

¿Quién podría decirle que las historias rosas no existen? ¿Quién podía ofender su “inteligencia romántica” diciéndole que no creyera en sus sinceras palabras? ¿Quién se atrevía a disfrazar de villano a un ser casi puro, solo lacerado por unos insignificantes defectos? Al final, todos tenemos defectos.

Ella quería ser premiada por ese sentimiento del que todos hablaban y que desconocía, por eso esta vez creyó como una niña cuando sus padres le mienten sobre la existencia de los Reyes Magos y la procedencia de los regalos.

Emilia sentía que en ella crecía una cosa extraña, inexplicable y simplemente se dejó llevar. Era como estar flotando sobre el vals Danubio Azul que tanto le gusta, era como estar en las nubes y hallar el suelo insignificante, diminuto.

Por eso Emilia se aferró a su promesa y esperó pacientemente, estaba segura que no le fallaría, que la iría a buscar, que vivirían mucho juntos y que la felicidad se hallaba casi en la palma de su mano.

Por eso Emilia se sorprendió cuando pasó el tiempo y no apareció. No podía encontrar explicación coherente a semejante desdicha. Se sentía culpable de creer en sus palabras, promesas, proyectos…

Ya no figuraba entre las afortunadas escogidas por el destino. Ahora todo le parecía incierto, lúgubre, triste, desencantado. Ahora solo sentía la crueldad y la maldad con que jugó con ella. No le cabía la menor duda que fue solo una marioneta.

Pero Emilia no siente rabia, ni odio, porque a pesar de todo su corazón le pertenece, por eso se conforma en estos días en esperar a que Cupido recapacite y vuelva a ser para ella el galán, con otro disfraz, que le devuelva la esperanza.

 

Mamá, ¡tan niña!

Es contagiosa la alegría y hasta la incertidumbre del parto de las madres, al entrar en el hogar materno Cristina Pérez Pérez, de Guantánamo.

Cuando esta reportera conversó con ellas no pudo dejar de compartirlas, pero sentí dudas cuando una me dijo que tenía 12 años.

Yanelis Claro Cardoso era la embarazada más joven de esa institución, pero su caso no es único: en la sección I también reciben especial cuidado médico, por los altos riesgos en el embarazo, otras 16 gestadas menores de 19 años.

En el momento de la visita periodística Yanelis, sin quedarse tranquila en su cama de la sala A, reconoció que debía cumplir con disciplina las orientaciones de la doctora y la enfermera, para que su bebé tuviera un desarrollo embrional normal y los riesgos por los que fue ingresada no lo afectaran.

Sin embargo, hace pocos días abandonó el centro de salud, lo cual puede aumentar los peligros para el embarazo.

De todas maneras, su estado es seguido en su área por el médico de la familia, quien es el encargado de convencerla para que vuelva al Hogar materno.

Ella ingresó con amenaza de aborto por causa de una sepsis vaginal, que fue controlada enseguida de acuerdo con la doctora, y por modificaciones en el cuello del útero, pero como aún no posee las condiciones biológicas para parir, es una paciente de riesgo.

En lo que va de año más de 234 adolescentes gestadas han sido atendidas en ese hogar materno, y en el 2010 el 25 por ciento de las embarazadas recibidas allí eran demasiado jóvenes.

Concebir tan temprano es arriesgado

El doctor Denis Sueiro Baglans, especialista de segundo grado en Ginecología y Obstetricia, es el responsable de la consulta infanto-juvenil en el policlínico Omar Ranedo, del Consejo Popular Centro, y transmite preocupación cuando trato con él casos como el de Yanelis.


“El útero y el cuerpo de las adolescentes aún no están preparados y, por tanto, los riesgos durante el embarazo aumentan: son más frecuentes el aborto, la amenaza de éste y el parto pretérmino (antes de los nueve meses de gestación). Además, algunas pacientes presentan insuficiencias para ganar peso”, refiere.

En la adolescencia los riesgos durante el embarazo aumentan, dice Denis Sueiro Baglans.

 

“Esto último, enfatiza, está asociado a la inmadurez biológica y a los desórdenes alimenticios de gestadas que incumplen con las orientaciones del médico que las atiende en sus áreas de salud.

“Igualmente se agudizan las enfermedades hipertensivas gravídicas, o sea, pueden presentar altos valores de presión arterial inducidos por el embarazo, y niveles elevados de proteína en la orina, así como la ocurrencia de convulsiones y llegar al estado de coma, que impedirían el desarrollo normal del feto y ocasionarían su muerte o la de la madre”, advierte.

El especialista subraya que “durante estas edades se puede dar a luz a un recién nacido con bajo peso y el parto, en la mayoría de los casos, es a través de la cesárea, tratamiento quirúrgico complicado, cuyas dificultades pueden presentarse durante la aplicación de la anestesia o después de la operación”, precisa.

De acuerdo con el médico, a menor edad el riesgo de muerte a consecuencia de estas complicaciones es mayor.

Destaca también que según estudios realizados en Cuba, alrededor del 60 por ciento de las paridas adolescentes abandonan la lactancia materna, pues por su inmadurez consideran que “quitándole el pecho al niño pueden mantener la figura, sobre todo los senos, que creen ideal para ellas”.

Por todos los riesgos, el asunto ocupa a las instituciones de salud de la provincia, donde alrededor de un 21 por ciento de las gestadas son adolescentes, informó la dirección de ese sector del territorio durante una reciente sesión de la Asamblea del Poder Popular a este nivel.

“Este tipo de pacientes recibe las consultas con más frecuencia que una embarazada de 20 a 35 años, edad considerada biológicamente favorable para concebir”, señala el galeno.

El aborto no es el camino más fácil

Con más de un mes de embarazo, un desmayo en casa le trajo a Yanelis la noticia de que sería madre, y aunque estaba “pasada” de tiempo para someterse a una regulación (idea que la aterraba), prefirió dejarse la “barriga”.

Algunas féminas buscan erróneamente en el aborto la solución al “problema”, como pasa en la consulta del doctor Sueiro Baglans, donde el 24 por ciento de las mujeres sometidas a ese violento proceso son adolescentes.

A su decir, este es un procedimiento que se realiza a ciegas, por lo que puede ocasionar trastornos que afecten la fecundación, procesos inflamatorios o la perforación del útero; esto último conlleva a la realización de la histerectomía (vaciarla).

 

Aunque aparente más edad Yanelis Claro Cardoso tendrá a su bebé con solo 13 años, recién cumplidos.

 

El médico considera que lo primordial, después que se inician las relaciones sexuales, es protegerse, pero que los adolescentes, por falta de información, de madurez o por irresponsabilidad, tienden a no usar el preservativo u otros anticonceptivos como los orales (tabletas) y los dispositivos intrauterinos (llamados DIU, entre ellos el anillo y la “T”).

Asimismo, advierte que el empleo de algunos de éstos evitan sólo el embarazo no deseado, pero no las infecciones de transmisión sexual.

Las consecuencias van más allá

Yanelis no pudo terminar el curso pasado el sexto grado, como sus compañeritas de grupo en la escuela primaria Félix Varela Morales, de Sabaneta, en el municipio de El Salvador, y sin vencer ese nivel de enseñanza tendrá que educar a la bebita que dentro de poco tendrá en sus brazos.

Por el momento, su niña y ella dependerán, mientras viven en la casa de su novio, de 27 años, en la ciudad de Guantánamo, del dinero que éste gane a diario con la venta de tamales.

Y aunque Yanelis no abandona la idea de continuar sus estudios, si su mamá le cuida la niña mientras ella asiste a la escuela, por ahora tiene que abogar por el sano nacimiento de su hija.

En este sentido, el psicólogo Carlos Alberto Vallejas Figueredo opina que las personas deben estar bien preparadas para asumir el rol de padres:

“No sólo me refiero a la situación material, sino a la madurez para brindarles cariño y educar a los hijos”.

El también profesor de la Universidad de Guantánamo apunta que, en esos casos, la abuela u otra persona asumen generalmente el papel de la progenitora y, a veces, la remplaza, lo cual valora de incorrecto.

Además explica que en las familias en que las madres han sido a su vez madres adolescentes hay una tendencia a repetirse el ciclo en la hija, aunque acepta que no todas las menores que salen embarazadas viven la misma situación.

El especialista resalta que algunos niños, resultado de un embarazo no deseado, son maltratados por sus madres, quienes sólo los ven como algo que les ha tronchado la juventud y la vida.

Buscando causas en casa

Para el psicólogo Vallejas Figueredo a pesar de que los medios de comunicación, centros de estudios y organizaciones como la FMC desarrollan una labor educativa coherente para orientar sobre la sexualidad, muchos padres tienen tabúes al respecto, los cuales les impiden escuchar a sus hijos y hablar abiertamente con ellos.

Indica que hay mayores probabilidades de iniciar a edades tempranas las relaciones sexuales cuando el adolescente no tiene a una persona que lo oriente, que le aclare sus dudas o responda sus preguntas.

Asimismo añade que el fenómeno está relacionado con el flujo de información que llega a este sector de la población a través de algunos videos musicales, películas o música, cuyos mensajes no aportan a la formación de valores.

“La influencia del grupo con el que interactúa puede mediar en la decisión del niño o niña de iniciar antes de tiempo una vida sexual activa.

“En ese momento, generalmente, no piensan en la posibilidad del embarazo o de contraer una infección de transmisión sexual”, subraya.

Por eso, considera el profesor, es imprescindible que la familia cree un vínculo estrecho de confianza con el adolescente.

La situación que presenta la provincia y los criterios de los especialistas son razones suficientes para que intervengan la familia, las organizaciones y el sistema de salud, en aras de evitar que las adolescentes salgan embarazadas.