Category: Sociedad


Y sigues aquí…

Fidel Castro en nosotros

¿Acaso hay alguna explicación para tu inmortalidad? Esa eternidad de tu presencia que la muerte parece no arrancará nunca. A pesar de que se convirtió tu esbelto cuerpo en cenizas y que reposan allí con otros héroes, sigues aquí, simplemente en cada uno de nosotros. En los que no temen a enfrentar las injusticias, en los que luchan por alcanzar el más temible e imposible de los sueños, en los que creen en que se pueden mejorar las cosas, los logros, un país… Por eso tu inmortalidad transciendo por encima de cualquier mito, por sigues aquí, con nosotros, para la eternidad del futuro de la Patria, Fidel.

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Una obra de amor en Caimanera

Elvis Castro Guerrero, estudiante de la escuela especial Julio Antonio Mella de Caimanera le apasiona el deporte. Foto: Raisa Martin Lobo

A Elvis Castro Guerrero le brillan los ojos al recordar los resultados alcanzados, tras mucho esfuerzo, en las Olimpiadas Especiales Nacionales, celebradas en mayo de este 2015 en la provincia de Ciego de Ávila.

“Practiqué mucho, por eso me alegró tanto el tercer lugar en tenis de mesa. Ahora me preparo para la próxima competencia, pero a nivel provincial, donde espero obtener buenos resultados”, dice orgulloso.

Además asegura que se “defiende” en atletismo y confiesa que su gran pasión es el deporte, por eso quiere esforzarse para ser un buen deportista.

Igualmente le gusta incursionar en la artesanía en el tiempo libre y ayuda a su madre Dora en la confección de trapeadores, escobas, alfombras y otros útiles del hogar.

Elvis tiene 16 años, y también se prepara en su centro educativo para ser un buen panadero en la escuela para estudiantes con discapacidad intelectual Julio Antonio Mella de Caimanera, en donde cursa el noveno grado.

Allí 82 alumnos, 33 internos (procedentes de las comunidades Hatibonico, Boquerón y Cayamo), 43 seminternos y 15 externos reciben atención especializada.

“Un personal capacitado, compuesto por maestros, psicopedagogo, logopeda, bibliotecarias, auxiliares pedagógicas y personal de apoyo a la docencia, atienden a los 74 estudiantes con retraso leve y 8 moderado”, explica René Rojas Revilla, director del centro.

La escuela con 10 grupos desde la enseñanza preescolar hasta el noveno grado, tiene 4 talleres, en los cuales, a partir de los 12 años los educando aprenden oficios como peluquería, albañilería, artesanía, técnica agropecuaria, y otros, que le permiten ejercer como cualquier ciudadano el derecho a un trabajo.

“En estos momentos tenemos 13 educandos que terminaron y están en preparación intensiva laboral, esperando los 18 años para ser ubicados en un centro, según el oficio que aprendieron en la escuela. Después de salir de aquí no se quedan desamparados”, dice Rojas Revilla.

“Además una enfermera vela por su salud diariamente y reciben la consulta de médicos, estomatólogos, dermatólogos”, agrega

“El costo de la educación mensual de un estudiantes con necesidades de atenciones educativas especiales es de 33 mil cuc, y en Cuba reciben la educación gratuitamente”, explica René Rojas Revilla, director del centro. Foto: Raisa Martin Lobo

“El costo de la educación mensual de un estudiantes con necesidades de atenciones educativas especiales es de 33 mil cuc, y en Cuba reciben la educación gratuitamente”, explica René Rojas Revilla, director del centro. Foto: Raisa Martin Lobo

Los estudiantes disfrutan del acceso a la cultura con dos instructores de arte que impulsan junto a los niños proyectos como el Mella Tun Tún, compuesto por varias manifestaciones artísticas y vinculado a la Casa de Cultura de Caimanera, que no se queda en la escuela, pues convoca a los vecinos y toca la puerta de otros discapacitados caimanerenses.

Otra muestra del trabajo en la escuela lo avalan los premios alcanzados a nivel municipal y provincial con obras de teatro como el Cochero azul, en el que desbordan los educandos la imaginación y se les permite crear; o los tres trabajos que compiten a nivel nacional en el concurso Leer a Martí.

Y como Elvis, otros estudiantes han participado en juegos escolares especiales en el municipio, provincia y a nivel de país, en deportes como badminton, natación, tenis de mesa, atletismo, voleibol de playa, baloncesto, con relevantes resultados para el centro.

La enseñanza especial en Caimanera, una obra de amor en el municipio limítrofe con la ilegal base naval norteamericana enclavada en territorio guantanamero tiene alrededor de 35 años y, en la Julio Antonio Mella, estudiantes como Elvis, se preparan para la vida y sueñan su futuro.

 

 

 

solidaridad-con-felix-baez-580x312Me llamo Alejandro. Quiero agradecer a todos aquellos que de una forma u otra animan y dan esperanzas a nuestra familia y mi padre. Quiero reconocer también a las autoridades de la salud que hicieron posible que mi papá comenzara a recibir atención médica tan pronto y lo trasladaran a Ginebra para ser atendido con todos los medios.

Yo sé que todo saldrá bien y en unos meses esto será solo una historia para contar. Por otro lado, animo a los que aún están allá cumpliendo con su hermosa labor a pesar del riesgo que implica y les agradezco por cuidar de mi papá mientras yo no estoy, todas nuestras esperanzas estan con ustedes. Un saludo a todos. Papá, sé fuerte, todo va a estar bien, aquí está toda Cuba esperando por ti.

Ale FCB

Fuente: Cubadebate

Kosminski, de 23 años en el momento de los asesinatos, era un peluquero polaco que había llegado a Londres en 1880, y fue considerado en la época como uno de los sospechosos más probables.

El asesino en serie ‘Jack el Destripador‘ era un inmigrante polaco llamado Aaron Kosminski, según pruebas de ADN halladas en la ropa de una de sus víctimas durante los crímenes que cometió en el distrito londinense de Whitechapel a finales del siglo XIX, informa el diario británico ‘Daily Mail‘.

El descubrimiento de la identidad de ‘El Destripador’ fue realizado después de que un empresario identificado como Russell Edwards comprara 2007 el chal perteneciente a Catherine Eddowes, la segunda víctima del asesino, y entregara la ropa al doctor Jari Louhelainen, especializado en analizar pruebas genéticas de crímenes históricos.

El doctror Louhelainen consiguió extraer el ADN del material, que contenía tanto la sangre de Eddowes como el semen de su asesino.

Tras verificar que la pieza de tela pertenecía a la fallecida a través del estudio genético de sus descendientes, Louhelainen procedió a comparar el semen del asesino con los sospechosos de la época. Kosminski, de 23 años en el momento de los asesinatos, era un peluquero polaco que había escapado de los pogromos rusos en 1880, y fue considerado en la época como uno de los sospechosos más probables. Los documentos le señalaban como un “probable esquizofrénico paranoico con alucinaciones auditivas y propenso a la masturbación”, de acuerdo con las notas del responsable de la investigación, el inspector jefe Donald Swanson.

La Policía nunca consiguió recabar las pruebas necesarias para condenar a Kosminski, a pesar de que un testigo le situó en el escenario de uno de los crímenes. No obstante, las autoridades le pusieron bajo vigilancia constante hasta que finalmente fue ingresado en una clínica psiquiátrica donde permanecío hasta su muerte. Finalmente, el médico consiguió ponerse en contacto con una descendiente británica de la hermana de Kosminski, Matilda, con la que compartía ADN mitocondrial.

“La primera muestra de ADN demostró una coincidencia del 99,2 por ciento. La segunda arrojó un 100 por 100 de coincidencia”, escribe el médico en el diario británico. “Fui capaz incluso de identificar la etnia y procedencia geográfica del ADN extraído, perteneciente al haplogrupo T1a1, común en las personas de etnia rusa y judía”. “Ahora, me siento orgulloso de decir, sin ningún genero de duda, que Aaron Kosminski es la identidad de Jack el Destripador”, concluye el médico.

Un nuevo libro

El descubrimiento de la identidad de 'El Destripador' fue realizado después de que un empresario identificado como Russell Edwards comprara 2007 el chal perteneciente a Catherine Eddowes.

Las evidencias aparecen en un nuevo libro sobre Jack El Destripador, donde el británico Russell Edwards desvela en ”Naming Jack the Ripper”‘ (Identificando a Jack el Destripador’) la supuesta identidad del delincuente, que en 1888 mató al menos a cinco mujeres, a las que degolló, destripó y abandonó en callejones del barrio de Whitechapel, en el este de la ciudad.

Edwards, que confiesa ser “un detective de butaca”, mantiene que el enigmático asesino fue “definitiva, categórica y absolutamente” el polaco Aaron Kosminski, que acabó muriendo en 1919 de gangrena en la pierna en el psiquiátrico donde ingresó en 1891.

Kosminski, afectado de graves problemas mentales, emigró a Inglaterra desde la Polonia con sus padres en 1881 y la familia se estableció en Mile End, cerca de Whitechapel, donde trabajó de peluquero. En la época, la Policía Metropolitana de Londres (MET), también conocida como Scotland Yard, consideró al joven uno de seis sospechosos, si bien no obtuvo pruebas concluyentes.

El autor del libro, que publica el próximo martes la editorial Sidgwick&Jackson, ha establecido la autoría de Kosminski tras hacer analizar un chal que presuntamente perteneció a una de las víctimas y que él compró en una subasta.

Supuestamente, el sargento Amos Simpson de la Policía londinense recogió la prenda cerca del cuerpo de la segunda víctima, Catherine Eddowes.

Simpson se lo quiso dar a su esposa, pero esta, al verlo con sangre, se negó a llevarlo, y el chal fue pasando a través de las generaciones hasta ofrecerse en una subasta que tuvo lugar en 2007 en Bury St. Edmunds, en el condado inglés de Suffolk.

Tras adquirir la prenda, Edwards encargó al profesor de biología molecular Jari Louhelainen, de la universidad John Moores de Liverpool, que la examinara detenidamente. “Poseo la única prueba forense en la historia del caso”, afirma el empresario convertido a escritor en declaraciones recogidas por la agencia local PA.

¿La prueba definitiva?

“Me he pasado 14 años trabajando en ello, y por fin hemos resuelto el misterio de quién era Jack El Destripador”, asegura. Según Edwards, “solo los incrédulos que quieren perpetuar el mito dudarán” del descubrimiento. “Esto es definitivo: lo hemos desenmascarado”, apostilla.

El escritor de 48 años y residente en el norte de Londres explica que siempre se sintió “cautivado” por el misterio del escurridizo asesino, y se dedicó a investigarlo en su tiempo libre, si bien había perdido la esperanza de resolver el caso. No obstante, el hallazgo del chal le permitió explorar una nueva pista que, según él, ha resultado ser definitiva, al establecer que la sangre en la prenda pertenecía a la víctima y a Kosminski, de quien también había semen.

Edwards y su socio científico compararon las muestras halladas en el rebozo con las de descendientes del supuesto asesino y la ocasional prostituta. “Cuando descubrimos la verdad, fue la sensación más increíble de toda mi vida”, afirma Edwards. “Gracias a Dios que el chal nunca se lavó, pues contenía pruebas clave”, añade.

Aunque el libro ofrece sin duda material para la reflexión, es improbable que ponga fin a las especulaciones que desde hace 126 años rodean a los crímenes de Whitechapel, que tantas novelas y películas han inspirado.

La Policía nunca consiguió recabar las pruebas necesarias para condenar a Kosminski, a pesar de que un testigo le situó en el escenario de uno de los crímenes.

“Ace rato que no ablamos”-, me escribía uno de los amigos en el chat de Facebook y casi infartaba al ver los horrores gramaticales con que “adornaba” casi todo el texto de la conversación.

Cómo método correctivo opté por repetirle casi todo lo que ponía correctamente, pero ni modo, los errores corrían como cual río “desbocado” por la afluencia de abundantes aguas estimuladas por lluvias de primavera.

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Y así, como si fuera lo más normal del mundo, los errores pululan en comentarios, informaciones, mensajes… que comparten los usuarios en sus perfiles y en los ajenos.

Sin dudas, el uso las tecnologías, dígase redes sociales, móviles… han contribuido a “enriquecer” la pobreza del lenguaje. Ya sea la premura con la que se comunican las personas o, como otros arguyen, la necesidad de ahorrar palabras con el fin de extender los textos, han influido en la “hospitalización” en las salas intensivas del idioma.

Lo peor es que los jóvenes de estos tiempos, crecen con el alza de la penuria del lenguaje digital. Ahora es una cuestión de práctica e inteligencia recortar las palabras o utilizar algunos símbolos que ni aparecen en los jeroglíficos que utilizaron civilizaciones primitivas para comunicarse.

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Hoy nos inunda un mar de malas prácticas y catástrofes lingüísticas que se van impregnando en el quehacer cotidiano de las personas, incluso de las no tan jóvenes, quienes recibieron una educación despojada del auge de internet. El incremento de este mal va aparejado a la negación del “contacto” personal sustituido por la comunicación detrás de un monitor.

Según expertos los estudiantes no solo maltratan el lenguaje en las redes, también lo trasladan al ejercicio académico, lo cual constituye evidentemente, una amenaza a la vida de éstos como futuros profesionales.

En Cuba, las tecnologías no han llegado a la gran mayoría de la población, como se quisiera, pero una buena parte de la juventud tiene acceso a la telefonía móvil y aplica muchas de las terminologías para comunicarse, por lo que no podemos vernos ajenos a este fenómeno que hoy contamina al mundo.

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Lo cierto es que, es imposible y descabellado luchar contra el desarrollo de la tecnología y las telecomunicaciones, pero ojo, lo que no podemos permitir es que nos contamine esta plaga.

Si hacemos eso estoy segura que Cervantes, esté donde esté lo va a gradecer.

Por Víctor Hugo Purón Fonseca

Fotos: Leonel Escalona Furones

Un accidente masivo provocó 26 lesionados, ninguno de ellos grave, entre ellos la niña Leyla Labañino Michel, de siete años, al volcar un camión Gaz, de Salud Pública, en la zona de Vega Grande, municipio de Manuel Tames , alrededor de las once de la mañana de este viernes.

El evento se produjo, según implicados en el mismo, cuando el vehículo conducido por Benito Coello, que se dirigía hacia la intramontana localidad de Caridad de los Indios desde el poblado de Manuel Tames, con 15 trabajadores  del sector, y otros pasajeros, no pudo ascender la cuesta, se corrió hacia atrás, chocó contra el farallón a la derecha y volcó.

Para el socorro de los accidentados, atendidos inicialmente en el policlínico de ese municipio, actuaron 10 ambulancias del sistema integrado de urgencia médica (SIUM), y fueron trasladados al hospital provincial Doctor Agostinho Neto, donde, poco después de las dos de la tarde, el doctor Argelio Díaz Ortiz, especialista de segundo grado de medicina intensiva y vicedirector clínico y de atención al grave, confirmó que 12 pacientes están reportados de cuidado y otros 14 no requieren atención.

Por su parte, la pequeña Leyla, remitida al hospital provincial infantil Pedro A. Pérez, se encuentra en la sala de cirugía, según Suleira Ribeaux, secretaria del cuerpo de guardia. En su caso, precisaron, “debía permanecer, por lo menos 24 horas en la sala de cirugía, la llamada Capote, pues además de la magnitud del accidente y la atención típica a esos casos, la niña presenta una Parálisis Cerebral Infantil, PCI, por lo que la vigilancia de sus condiciones y evolución es todavía más estricta”, según declararon a la colega Lilibeth Alfonso (http://eskinalilith.wordpress.com/2014/05/09/nuevo-accidente-de-transito-en-guantanamo-causa-casi-30-lesionados-entre-ellos-una-nina/).

Fuente: periódico Venceremos

Hablan las madres de las niñas

Por Lilibeth Alfonso Martínez

Eran casi las nueve de la mañana de este jueves cuando llegamos hasta la casa de La Inagua, en Niceto Pérez, donde desde el domingo último vive temporalmente la familia que ocupaba la vivienda número 719 de Beneficencia entre Narciso López y Jesús del Sol –donde presuntamente se inició el incendio- y que vio perder a sus dos miembros más pequeños.

Adentro, están ellos, algunos trabajadores de servicio y familiares de La Habana, que vinieron tras la tragedia. El ambiente, en ese día recién amanecido, era el de una casa normal, con los trajines propios de esa hora.

Cuando me identifico por fin y empiezo a preguntar, las respuestas van fluyendo. Obtengo declaraciones de Idalmis (de 40 años de edad) y Yordanka (de 41) Dranguet Matute, las madres de las pequeñas fallecidas, y opiniones de otros familiares, testimonios invaluables para profundizar en los hechos del pasado sábado.

Lo primero que les pregunto es qué tienen que decir sobre el apoyo y la solidaridad en una desgracia como la que todavía conmueve a muchas personas.

La primera respuesta, sin dármela, es esa casa que ocupan y algunos medios nuevos que noto acurrucados en las paredes, de modo que no están desamparados.

Pero no obstante, varias cosas les preocupan. “Nos dijeron que íbamos a tener un carro afuera por si mi mamá se descompensa, que nos iban a poner un teléfono, para poder comunicarnos con la familia, y que tendríamos un médico todo el tiempo, pero el que vino solo estuvo dos días, y esto está demasiado alejado”, dicen Idalmis y Yordanka.

Le siguen opiniones sobre el trabajo de los bomberos, el orden público –después del siniestro, denuncian, algunas personas empezaron a llevarse lo poco que les quedó- y agradecimientos a la solidaridad que, en general, han recibido.

Mi segunda pregunta, que lanzo como una sugerencia, busca responder la gran interrogante sobre los sucesos de ese día: ¿Qué pasó con las niñas?

Las madres, primero, concuerdan en que las personas han dicho muchas cosas que no son verdades. “Es muy feo lo que se dice, los que nos reconocen nos cercan para hacernos preguntas, hay gente que nos ofende. Es muy duro”.

Es Idalmis, madre de Loanda, (y de otros 2)  la mayor de las fallecidas, quien nos da la versión familiar de los hechos: “Yo había salido a ver a unos parientes y estaba esperando en Santa Rita y Paseo cuando me doy cuenta de que en la bodega de la esquina están vendiendo yogurt, así que voy a la pública y llamo a Ileana, mi vecina, para que avise en la casa. Así que, cuando sucedió el incendio, las tres (se refiere a la  madre de la otra pequeña fallecida y a su hija de 19 años), estábamos en Paseo y Santa Rita”.

En la casa, me confirma luego Yordanka, se quedaron mi mamá –Justina Matute La Rosa, de 73 años, es la tercera víctima que se menciona pues al momento del siniestro se le subió la presión arterial, tiene problemas de visión, es diabética y aunque camina, lo hace con un poco de dificultad-, y tres niñas, una de siete años, y las dos que murieron”.

Cuando llegaron, todo estaba quemándose. “Y no nos dejaron entrar, queríamos porque era posible entrar por la parte de atrás, pero la gente nos aguantaba”.

Ambas madres, aunque reconocen que las instalaciones eléctricas de la casa no estaban buenas, no concuerdan con  las informaciones preliminares de los peritos en cuanto a las causas del incendio, según las cuales fue un cortocircuito en el interior de la vivienda.

“Cuando el huracán Sandy nos vendieron 50 metros de cables pero todavía no habíamos hecho el montaje”.

Fuente: periódico Venceremos

Por Lilibeth Alfonso Martínez

Foto: Lorenzo Crespo Silveira

Según dictamen del perito de Avería, Explosión e Incendios de la sección de Criminalística provincial, el siniestro del pasado sábado que dejó un saldo de dos fallecidos y cuantiosos daños materiales, fue causado por una “falla eléctrica por cortocircuito de los conductores de un radio doméstico, conectado a la línea principal del domicilio (No. 717 de la calle Beneficencia entre Narciso López y Jesús del Sol), los cuales son de los utilizados para líneas de comunicación, provocando la inflamación del material aislante”.

A partir del análisis de los restos y la entrevistas a una moradora y a una menor de 7 años, que estuvieron presentes en el hecho, los especialistas concluyeron que “las llamas se propagaron a una palangana con prendas de vestir que se encontraba entre la cama y la pared divisoria del primer y segundo cuartos, la cual era de cartón prensado, lo que propició que se propagara por todo el domicilio y de éste hacia los dos restantes”.

Tal  fue la información suministrada a Venceremos por el teniente coronel Leonardo Cross Castro, Jefe del Cuerpo de Bomberos de la provincia, quien detalló a la prensa lo sucedido ese día y el trabajo de su fuerza, que logró con su accionar “cortar las principales vías de propagación del fuego, que de lo contrario hubiera podido extenderse a varias casas aledañas”.

Teniente coronel Leonardo Cross Castro, Jefe del Cuerpo de Bomberos de la provincia de Guantánamo.

En tal sentido, precisa que el reporte del fuego se recibió a las 4 y 10 minutos de la tarde del sábado y que, sin verificar la información en tanto había entrado por varias vías al mismo tiempo, partieron hacia el sitio del incendio una autocisterna y una cisterna de la Unidad Territorial Guantánamo, el primero de los cuales llegó sobre las 4 y 15.

“Lo primero que hizo el jefe de compañía del primer medio fue realizar una exploración del fuego, para conocer sus dimensiones, sus posibles vías de propagación y si había vidas humanas en peligro. Después, con el plan operativo a seguir, se inicio la búsqueda de las niñas y la extinción del fuego”.

Asegura además, que a la llegada de los bomberos, el incendio ya era de medianas proporciones y las tres casas que se afectaron totalmente se encontraban en avanzado estado de combustión, lo que los hace pensar que el fuego se había iniciado al menos 15 minutos antes de la llamada de auxilio al 105.

Descartó, además, la existencia de algún material inflamable en las viviendas que hubiera podido contribuir a la rápida progresión del fuego, más allá de “las viejísimas paredes de madera y la gran cantidad de material combustible sólido que había dentro de las casas y que alimentaron el fuego”, apoyó por su parte el capitán Yosley Díaz Pineda, Jefe del Comando especial de Extinción, Salvamento y Rescate del Comando provincial.

Finalmente, Cross Castro reconoció el trabajo de “los bomberos, en su totalidad jóvenes del Servicio Militar General, que cumplieron su deber, e hicieron todo lo posible para salvar las vidas en riesgo, incluso antes de comenzar a extinguir el fuego”.

Igualmente, a pesar de la actitud temeraria de muchos pobladores, que en ocasiones pudo obstruir el accionar de las fuerzas especializadas e incluso costarles la vida, el jefe de los bomberos guantanameros, agradeció el apoyo solidario del pueblo durante y sobre todo después de extinto el incendio.

El siniestro se consideró controlado –cuando los medios y las fuerzas fueron suficientes para evitar su propagación- a las 4 y 40 de la tarde y extinto, finalmente, a las 6 y 20 de la tarde, luego de lo cual se comenzaron las labores de escombreo, de enfriamiento de los restos y las labores de la Empresa Eléctrica, que restablecieron el servicio eléctrico de la zona sobre la 1 y 30 de la madrugada del domingo.

Participaron en general unos 60 bomberos, incluyendo los que se encontraban de descanso y dedicados a otras tareas, nueve medios de los bomberos, además de técnica agregada de los órganos de la administración central del Estado, y la de cooperación, entre las cuales están las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Salud Pública, y otras del Ministerio del Interior.

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Sentida despedida en Guantánamo a víctimas de incendio

Dos fallecidos deja incendio de medianas proporciones en Guantánamo

Fuente: periódico Venceremos

Sentida manifestación de duelo constituyó ayer el sepelio de las niñas Denisleidis Samanta Carbonell Dranguet y Loanda Pérez Dranguet, de tres y cuatro años de edad, respectivamente, víctimas del lamentable incendio ocurrido el sábado en esta ciudad.

Cientos de guantanameros escoltaron el carro fúnebre hasta el cementerio San Rafael, de la urbe más oriental de Cuba, al cual acudieron autoridades del Partido, el Gobierno y las organizaciones de masas, quienes desde las horas más críticas del siniestro acompañan a los damnificados.

Ante los dolorosos acontecimientos que segaron la vida a las menores, quienes quedaron atrapadas en su vivienda en llamas,  se cancelaron las actividades festivas de la ciudad, y se suspendió la Asamblea provincial del Poder Popular prevista para este domingo.

Durante la despedida del duelo, José Sánchez Guerra, Historiador de la Ciudad, transmitió a los familiares de las victimas la consternación de los citadinos por el desastre y resaltó la celeridad del trabajo de bomberos, Cruz Roja, combatientes del MININT y el accionar solidario del pueblo y la vecindad, y subrayó la constante preocupación y seguimiento de las autoridades del país por los dolorosos acontecimientos.

El incendio, cuyas causas aún se investigan, se produjo a las cuatro de la tarde de este sábado 19 de abril,  en viviendas de madera de la calle Beneficencia, entre Jesús del Sol y Narciso López, en la ciudad de Guantánamo.

Fuente:Agencia de Información Nacional (AIN)