sorpresa

Molesta cuando metes la pata, (como decimos a la cubana), muchas veces sin darte cuenta de la implicación que puede llevar tomar una decisión que consultes o no.

Y el tirón llega cuando te enteras que inocentemente o por pecado del descuido, lo que hiciste está incorrecto y en esa ola te llevas a otros que, de cierta manera tienen que ver contigo y con las decisiones tomadas.

Está de más esas exclamaciones complacientes: el ojo debe de ser más agudo, debes estar más atenta, etc.. , esas afirmaciones a veces no resuelven nada. Al final el mal está hecho y hay que seguir el camino.

Nada, que hoy me dio por descargar pensamientos acumulados…

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