Por Michel Contreras

René González entregó el trofeo de la alegría villaclareña. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

René González entregó el trofeo de la alegría villaclareña. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

La Villa Clara de Ramón Moré, por fin, deshizo el maleficio. Los centrales llevaban seis derrotas seguidas en series finales, pero anoche reescribieron la historia ante Matanzas y se apuntaron su quinto galardón en el torneo doméstico.

Hubo de todo en el partido. Desde abridores explotados a destiempo hasta las infaltables pifias arbitrales. Sin embargo, las marquesinas las monopolizó el cuadrangular de Ariel Pestano, quien celebró el batazo como nunca en su larguísima carrera. Fue el suyo un Grand Slam lleno de morbo, salpicado por una euforia revanchista que contagió al estadio y dará pábulo a nuevos argumentos para ese culebrón manido que lo liga a Víctor Mesa.

Hasta la sexta entrada en que Pestano hizo lo que hizo, el duelo iba parejo a dos anotaciones por escuadra. Ariel Sánchez había puesto delante a la visita cuando haló para su mano un generoso envío de Misael Siverio, quien no gozó este martes de comando sobre sus lanzamientos en curva. Pero los anfitriones respondieron sin demora con un par de carreras salidas de la nada.

Esto es, sin ninguna conexión consistente: sencillo bombeado de Yeniet, error de apreciación que convirtió en imparable el foul de Varona, sacrificio de Danel, boleto intencional a Pestano y hit corto de Sarduy al bosque derecho, tras descolgarse en busca de una slider demasiado previsible. Los breaks, que pesan tanto, obraban a favor de los locales…

No cerró su bocaza el Cocodrilo y mordió por segunda ocasión en el cuarto episodio, combinando el sencillo de Heredia con tubey de Santoya y elevado a lo profundo de Yadiel. El desafío volvía a estar como al comienzo, y la tensión se respiraba espesa, envenenada.

En el quinto, lo juro, dio la impresión de que el mundo se acababa (léase, el dual meet se puso al borde de regresar al Victoria de Girón). Los de rojo explotaron al zurdo de Placetas, y Gracial vino a batear con los ángulos llenos y un out frente a Jonder Martínez. Entonces salió un fly rumbo al right field, y Lázaro Ramírez, como versus Cienfuegos, tiró a home para frustrar el ‘pisa y corre’.

¿Que qué pasó? Pues sucedió que Heredia trazó un bello abanico por dentro, tocó el plato con el tiempo justo, y Juan de Dios León lo puso out equivocadamente. De lo que pudo ser a lo que fue hubo un trecho, y el score mantuvo el equilibrio. En gran medida por la falta de oportunidad ofensiva yumurina, pero en parte, también, por el umpire.

Una entrada después empezó el mundo en el Sandino. A esas alturas se produjo el susodicho terremoto de magnitud 300 en la escala de Pestano, y la gente, que hacía rato se ilusionaba a mares, se soltó a vociferar todo el tamaño de sus esperanzas.

El máscara llegó al home plate luego del hit de Danel Castro, siempre grande. La pizarra decía que la vida marchaba 3×2, y entonces, con la rabia chorreándole del swing, se alió a Maykel Martínez para meter la esférica del otro lado de la cerca y consiguió, 22 años después de debutar, su momento dorado en el béisbol nacional.

La noche, literalmente, se movía. Defraudada durante mucho tiempo, la afición empinaba su papalote de ambiciones con la felicidad de un niño con un papalote de papel. Así, poco importó más tarde cuando los matanceros, valerosos, descontaron tres rayas contra un Jonder Martínez agotado por el sobresfuerzo de estos días. El mal estaba hecho, y lo ratificó Sarduy con un jonrón de última hora.

Ganó el que fue mejor. La Naranja gozó de superioridad en el pitcheo abridor, en los relevos, en el arte de defender el campo y la capacidad para batear en situaciones límite. Sus refuerzos lucieron como villaclareños, y los peloteros de la casa, como fieras.

(Del otro lado, el Cocodrilo dejó ver que sus ganas superan sus opciones. Anoche volvió a dar fe del hambre con que juega a la pelota, pero de nuevo lo liquidó el sombrío entorno de su staff de lanzadores. Para colmo, dejó hombres en base de la segunda a la novena entradas, y con tanto agujero no se puede vestir una camisa).

Venga el aplauso, pues, para el campeón. Que lo merece. Sufrió hasta lo indecible para clasificar –esto se ha hecho habitual en los monarcas nacionales-, pero sacó la casta, se guardó los nervios y logró el pasaporte al paraíso.

Ahora mismo, Moré y sus jugadores son culpables de enloquecer a una provincia.

Positivo: Las ocho carreras de Villa Clara fueron impulsadas por los tres hombres del fondo del line up. Negativo: El bullpen matancero -¡otra vez!- estuvo de lágrimas. Preocupante: Algo hay que hacer, y pronto, para mejorar el arbitraje. Incomprensible: En los primeros seis capítulos, Matanzas solo anotó dos veces con nueve hits (entre ellos doble y cuadrangular) y una base por bolas.

EL JUEGO AL DESNUDO

                 1  2  3  4  5  6  7  8  9     C    H    E
 VS: MTZ         1  0  0  1  0  0  0  3  0     5   15    1
HC: VCL         0  2  0  0  0  5  0  1  –     8    9    0

G: J. Martínez.

P: J. Suárez.

MATANZAS

*Heredia (5-3, 2 CI); Sánchez (5-2, HR, CI, CA, SO); Fernández (4-0, BB); Gracial (5-1, CA, SO); Herrera (5-2, CA, 2 SO); Santoya (3-2, doble) [Duque, 8vo (2-1, CA)]; Hernández (3-2, CI, SF); Benavides (2-0, 2 SO) [Valdés, 6to (1-0)] [Castellanos, 8vo (1-1, CI, CA)]; Mesa (3-1, BB, SO).

*Suárez (5.1, 18-4, 4 C, 3 CL, SO, 3 BB, BI); Fuentes (0.0, 1-1, 2 C, 2 CL, DB); Martínez (0.2, 3-1, C, CL); Yera (0.1, 3-2); Delá (1.1, 5-1, C, Cl, 2 SO); San Martín (0.1, BB).

Quedados en base: 10.

Doble plays: Gracial, 5to; Valdés, 6to.

Error: Santoya, 6to.

Rollings/Elevados: 10/8.

Bateadores enfrentados/Strikes al primer envío: 42/22.

Valoración de la apertura: 45.

VILLA CLARA

*Ramírez (4-0, BB, SO); Manduley (4-0); Silva (3-2, CA, BB); Borrero (4-1, CA); Pérez (3-1, CA, SO, SH); Varona (3-1, 2 CA, DB); Castro (2-1, CI, CA, BB, SH); Pestano (3-1, HR, 4 CI, CA, BI, SO); Sarduy (4-2, HR, 3 CI, CA).

*Siverio (4.1, 19-7, 2 C, 2 CL, 3 SO, BB); Martínez (4.2, 20-8, 3 C, 3 CL, 4 So, BB).

Quedados en base: 4.

Doble play: Ramírez, 2do.

Cogido robando: Ramírez, 8vo.

Rollings/Elevados: 9/9.

Bateadores enfrentados/Strikes al primer envío: 37/21.

Valoración de la apertura: 43.

Tomado de Cubadebate

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