Este trabajo me gustó es de una colega, me gustó mucho por eso lo comparto con los lectores de este blog.

Por Lianet Escobar Hernández

esgrima_3024288

Esta es la historia de cuatro doncellas y cuatro caballeros. Ellas son dueñas de una belleza distintiva. La primera presume de ser la de más brillo pues su apariencia asemeja la luz dorada del sol. La segunda es igual de vistosa, pero su físico combina mejor con el resplandor plateado de la luna. Las últimas, hermanas gemelas, son las menos agraciadas, sin embargo, atraen con su textura cobriza, como de bronce. Cualidades únicas que las convierten en las más deseadas de su reino.

Ellos son los afortunados hidalgos que el destino y la buena ventura escogieron para formar parte de la vida de las jóvenes. El precio es solo uno: batirse en un complicado duelo donde el vencedor podrá llevar sobre su corazón, a la más hermosa de las damiselas.

Con los pies en la tierra

Como podrán suponer, lo de antes era una fantasía, un cuento de hadas que no está muy alejado de la realidad que nos ocupa, pues en la verdadera historia interfieren cuatro damas y cuatro caballeros, estos últimos dispuestos a todo por apoderarse de una de ellas, para lo cual tuvieron que enfrentarse a punta de espada.

¿Dónde? ¿cómo? ¿cuándo? y ¿por qué? son preguntas que respondo de inmediato.
La cita se dio en la sala techada Rafael Castiello de la Ciudad Deportiva guantanamera durante el pasado fin de semana, como parte del primer Torneo Nacional de Esgrima por invitación Duany-Infante in Memoriam en la modalidad de espada, con el objetivo de rendir homenaje a los mártires del Guaso, asesinados en el vil sabotaje de Barbados.

Otro de los propósitos del evento fue el de rescatar el deporte de la esgrima en el territorio más oriental de Cuba para volver a colocar a la provincia en la élite de la disciplina, un lugar que tiempo atrás les perteneció por derecho propio debido a su gran potencia.
Gaspar Sotolongo Pérez, máximo representante de la dirección del INDER en Guantánamo aseguró a Venceremos que este era uno de los pasos en el camino hacia el desarrollo de la disciplina en la localidad.

“Estamos recuperando las áreas deportivas para la práctica constante, que es fundamental; también haremos un reordenamiento de los profesores y para este año además de la celebración de este torneo, nos estamos preparando para el próximo pedir la sede de los Juegos Nacionales Escolares”.

Por otra parte, Rigoberto Morejón Yánez, comisionado de este combativo deporte en Cuba, manifestó sentirse satisfecho con la organización de la lid y con el cumplimiento de los objetivos trazados con la misma.

“Fue un evento exitoso por el alto nivel y el desarrollo que se alcanzó, por eso pensamos convertirlo en algo permanente, un torneo que se realice a partir de ya, todos los abriles. La esgrima cubana para nadie es un secreto que ha perdido su calidad de antaño y para rescatarla hay que competir”, expresó Morejón Yánez.

“Tenemos muchos atletas jóvenes y con talento, incluso hay algunos que están buscando clasificarse a los próximos Juegos Olímpicos, por lo que se necesita fogueo tanto internacional como nacional. La meta es conseguir que tengamos una competencia mensual como mínimo”, concluyó.

Los campeones

Esta fue una lid individual que recibió a esgrimistas en ambos sexos procedentes de Pinar del Río, La Habana, Sancti Spíritus, Villa Clara, Granma, Santiago de Cuba, Holguín y los anfitriones, y se incluyó además a los miembros del equipo nacional.

En el evento masculino se evidenció la ausencia del principal exponente de la modalidad en el país, el guantanamero Reinier Henríquez, por lo que los cuatro caballeros que se disputaron en peleado duelo a las cuatro damas fueron: Quintero Álvarez, Luis Paterson y Yunior Reytor, todos miembros de la selección cubana, además de Daniel Carrión representante de los indómitos.

Finalmente, Reytor demostró ser el mejor espadachín al derrotar 15 puntos a 11 a su compatriota Quintero Álvarez, ambos habían salido vencedores ante sus rivales Paterson y Carrión respectivamente en la fase de semifinales.

Dichos resultados permitieron que el campeón se apoderara de la doncella más codiciada: la medalla de oro; mientras, el subcampeón se conformaba con la segunda más hermosa: la presea de plata y los restantes competidores compartían a las hermanas, los lauros de bronce.

Por la parte femenina Xeili Mendoza, Yoslaidi Cardenal y Juana Corrales del plantel nacional, ganaron el título, el subtítulo y el metal bronceado, por ese orden.
Esta fue la historia real del buen momento que comenzó a vivir en Guantánamo una de las disciplinas más elegantes del extenso universo deportivo.

Tomado de Venceremos

 

Anuncios