La obsesión comenzó cuando estaba en quinto año de la carrera. A inicios de ese período estamos todos, profesores  y estudiantes, inmersos en los temas de tesis. Y les aseguro que puede resultar, a veces, más difícil escoger el  tema que desarrollar la propia tesis.

Los primeros pasos estuvieron redondeando un estudio de identidad en lo digital, pero, cuidado, fui alertada por un maestrante que la complejidad a la que quería sumergirme no era cosa de licenciatura.

Entonces, luego de varios tanteos al fin pudo dar el clavo en la madera, nada, un estudio de la página digital cultural del sitio de mi periódico. Así desarrollé sin contratiempos mi trabajo, con el preciso y siempre oportuno consejo de Diana, mi tutora.

Más tarde, estaba graduada como licenciada en Periodismo, comencé a trabajar en el periódico Venceremos, tomando los consejos y bebiendo de la experiencia de mis compañeros. Pero en ningún momento  dejé de echarle el ojo y aprovechar las oportunidades (reuniones o encuentros con organismos superiores) para alentar a que me adiestrara también en un mundo que para mí es mágico.

Un día, crisis, y para mi felicidad, se hizo el milagro. “Arianny ve a la Web y dile a la traductora que te  un mínimo-técnico sobre la actualización del sitio”, me pidió la directora. Y un mes más tarde: “Necesito que piensas la posibilidad de quedarte como editora Web”.

En realidad no hizo falta pensarlo mucho, enseguida me alisté los guantes y desde entonces  hago lo que me gusta. Cazar informaciones con olfato de detective para que aparezcan en el Venceremos digital. Exigir con tono amenazante y hasta el cansancio  a Arlín, Haydée o a quien fuere para tener  en mis páginas digitales las noticias de Guantánamo.

Discutir y hasta enfadarme cuando alguien se atreve a afirmar que el sitio no está actualizado, o que no tiene suficientes Fotogalerías. Igualmente escribir informaciones para el sitio, por supuesto.

Todas las mañanas vengo con las uñas afiladas para rastrear por las redes los trabajos o a hacerle el día imposible a cualquiera, cuando no tengo nada en la mano bien temprano.

Quizás algunos me tilden de loca, por esta rara obsesión, pero me satisface muchísimo y me da gran placer abrir el Venceremos digital y ver que su portada y otras secciones están actualizadas de punta a cabo, con variedad y calidad.

Así de simple, creo que esta chiflada encontró lo que más le gusta.

 

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