Archive for febrero, 2012


Pequeños mambises de 24 de febrero

Todavía podía sentirse el frío de la mañana y los rayos del astro rey aún no calentaban lo suficiente cuando llegaban al seminternado de 24 de febrero en  Guantánamo,  los estudiantes, niños de 5 a 11 años.

Unos de manos de los padres, quienes depositaban el beso de cada amanecer en sus mejillas.Otros, los más creciditos, en compañía de sus amiguitos del centro de estudios primarios. Sigue leyendo

Unos botan y otros no comen

Resulta imposible ver, por la televisión o algún sitio Web, sin indignarse, que la tercera parte de los alimentos producidos al año para el consumo humano en el mundo (unas mil 300 millones de toneladas), se tiran a la basura, según expresa un reciente informe emitido por la ONU.
Escandalosamente esa exorbitante cantidad es comparable con el total de los que se producen en África subsahariana, uno de los territorios más afectado por el hambre y la pobreza en el globo azul, donde más de 10 millones de personas luchan contra ese mal y otros (miles) mueren diariamente.
En esa zona, en el 2010, por ejemplo, unos 11 millones de personas estaban necesitadas de alimentos y figuraban entre los países más afectados Kenia, Etiopía, Yibuti y Somalia. Este último presentó una situación extrema en el 2011, influenciada por la pobreza, la guerra civil y la sequía, lo cual contribuyó a la ruina de los cultivos y la paulatina desaparición del ganado.
Dichas circunstancias generaron que en ese año, la ONU declarara oficialmente la situación de hambruna en dos sus comunidades, donde 3,7 millones de somalíes carecían de productos básicos para sobrevivir. Igualmente estimó que hacían falta alrededor de 300 millones de dólares para socorrer a los hambrientos.
De acuerdo al Programa Mundial de la FAO, el hambre también toca a más de 900 millones de habitantes de la tierra, cuya número ya llegó a los siete millones en el 2011.
No obstante, la sequía, los fenómenos naturales no son los únicos motivos de hambruna en el mundo. Desde el 2009 se viene arrastrando con el alza de los precios en el mercado internacional, de las materias primas agrícolas y otros insumos, por lo que también se puede amenazar la seguridad alimentaria de millones en países desarrollados, por supuesto tocará a los más pobres.
Y mientras en el mundo se vislumbra esta situación, en Europa y Estados Unidos el desperdicio expone cifras entre los 95 y 117 kilos por habitantes anualmente, y en la mencionada zona del continente “negro” y en Asia meridonial, no pasan los 11.
Los países industrializados y aquellos en desarrollo, donde se le hace culto al consumismo y se dan el lujo de almacenar y desechar, se despilfarran entre 630 y 670 millones de toneladas por año. Las frutas, hortalizas, raíces y tubérculos, lideran la lista de los productos más desaprovechados.
Otros datos, reafirman la alarmante realidad, alrededor de 900 kg es la cantidad que se produce para el consumo humano en los estados “privilegiados”, cerca del doble con respecto a los 460 obtenidos en los más pobres.
No hace falta ser analista, ni especialista en la materia para llegar a la conclusión de que resulta urgente tomar medidas para revertir y atajar la crisis a tiempo. Pero los números no engañan ni las actitudes de aquellos gobiernos que prefieren destinar recursos a la carrera armamentista, lavarse las manos y mucho menos perder el sueño por los pobres de su propio país, continente o del mundo.
Es más fácil sustentar el consumismo, el derroche e invertir luego millones de dólares para eliminar los alimentos desaprovechados por año, cuando en este mundo desigual, aproximadamente mil millones sufren hambruna y 239 millones de ellas viven en el cuerno de África.