Lexer Rodríguez Mora, jefe provincial del programa Arquitecto de la ComunidadUna casa segura, cómoda, de buen gusto, que responda a sus intereses y necesidades, es lo que quisiera todo el que va a acometer una acción constructiva.

En el municipio de Guantánamo 18 especialistas se encargan de prestar varios servicios que pocos conocen y dan respuestas a las exigencias de los clientes. Así lo ilustra Lexer Rodríguez Mora, jefe provincial del programa Arquitecto de la Comunidad.

“La misión de esta entidad consiste en asesorar a los interesados en construir, rehabilitar, remodelar, dividir, ampliar… sus moradas, por esfuerzo propio, así como guiar las ejecuciones planificadas por el Estado”, expone.

“A partir de las modificaciones en las legislaciones y la agilización de los trámites relacionados con la vivienda, vía para solucionar las demandas habitacionales en el país, resulta necesario que los guantanameros conozcan sobre los servicios que presta este programa”, argumenta.

De acuerdo con el experimentado directivo, para obtener una licencia es indispensable acudir con el arquitecto de la comunidad. “Mediante el Dictamen técnico, otra de nuestras prestaciones, valoramos detalladamente el estado de la vivienda, realizamos un croquis, e incluso, determinamos su precio”, acota.

“Está estipulado -enfatiza- antes de acometer cualquier acción constructiva, acudir a la Oficina de Trámites ubicada en Pedro Agustín Pérez entre Carretera y Donato Mármol, y consultar a un especialista de la Unidad municipal Inversionista de la Vivienda para conocer las regulaciones urbanísticas.

“En la misma entidad -continúa- contactar al arquitecto de la comunidad con el objetivo de que ejecute el proyecto de la obra, documento imprescindible para sacar el permiso”, añade.

Rodríguez Mora también destaca que luego de la confección del contrato, el especialista visita la casa o el terreno donde se planificada la construcción e intercambia con la familia para conocer sus propósitos, necesidades, y a partir de ahí diseñar, sin violar las normas técnicas.

Asimismo señala que una vez otorgado el permiso y comenzada la ejecución de la obra no debe perderse el vínculo con el arquitecto, seguimiento que puede realizarse a través del servicio Control de autor.

“La mayoría de las veces los clientes, después de elaborado el proyecto, no vuelven a acudir a nosotros, e incluso modifican el diseño, lo cual acarrea errores en la construcción, desaprovechamiento de los espacios y de los materiales”, señala.

Subraya además, que de quebrantarse las normas, las casas son menos seguras y se exponen a derrumbes por la ocurrencia de fenómenos climatológicos o sismos.
Finalmente apunta que como en el territorio cabecera existe otra oficina en Baracoa, integrada por ocho expertos, y en el resto un arquitecto o técnico en las direcciones municipales de Vivienda.

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